miércoles, 16 de abril de 2008


AULA DE LA NATURALEZA DE TEJADILLOS- VERANO 2007

Desde mi coche veía como se alejaban el resto de otros coches subiendo hacia la montaña, mientras tanto preparaba mis “bártulos” en la que nos marchábamos Toñi, Marina, Saray y yo de vuelta a Casa.

Cierta Nostalgia y un pequeño encogimiento de mí estomago indicaba que atrás de mí, almacenaba buenos recuerdos, una experiencia reconfortante, liviana y muy positiva; mientras Marina me reclamaba que quería quedarse 7 días más:

-No hija, nos tenemos que marchar porque Mamá y yo tenemos que trabajar… El próximo fin de semana volvemos, ¿vale? La mentía para consolarla.

Terminamos el equipaje, nos montamos en el coche y nos dirigimos hacia la carretera, cerré la verja con el pistillo como me indicó Maite y coloqué el cartel de aviso que la gente esta fuera, de excursión en la montaña.

Avanzamos un par de Km. e hicimos otra parada para bañarnos. Entre charlas, risas, fotos recordábamos los buenos momentos de nuestra reciente Experiencia en un lugar fantástico, inspirador de poetas y disfrute de ecologistas. El riachuelo, el bosque y su rica fauna.

El calor hacía sus estragos pero las sombras de los altos pinos, el canto de las chicharras y los buenos recuerdos me producían una gran paz. Mil imágenes recorría en mi interior; el día que llegamos, la gente que nos encontramos: Madrid, Cataluña, Galicia y Extremadura.

Yo, personalmente no conocía prácticamente a nadie aunque muchas caras me eran familiares, por nuestro punto en común, el Proyecto, nos ayudaba a acercarnos unos a otros llenos de curiosidad y ganas de conocernos, intercambiar experiencias, y desconectar de la mediocridad del mundo en el que vivimos.

Unas de las cosas que me han gustado ha sido convivir dos generaciones juntas, los adultos y nuestros hijos, ha sido reconfortante. Los niños se han adaptados muy bien, mejor que nosotros, porque no faltó alguna “tensioncilla” que otra, sin importancia, que no se resolviera después o falta de acuerdo en como llevar las actividades, el tema de la comida u otros menesteres. Pero como somos gentes fantásticas, con muy buena disposición y actitud y una gran experiencia hemos “iluminado” el lugar y nuestros corazones en alegría y generosidad. Curró hasta el gato, que no estaba, en las tareas de limpieza, el comedor y la cocina.

La verdad es que ha sido un ámbito donde poner en práctica la doctrina, eso de “tratar a los demás como nos gustarían que nos tratasen”, con eso me quedo y con eso me fui después de 3 días a mi casa.

Los que se quedaron y los nuevos que han venido y vendrán seguirán con ese mismo hilo, no me cabe duda, por lo tanto, agradezco a esas personas que cerca de mí durante ese pequeño “recodo” de este pasado fin de semana, me han aportado muchas sensaciones positivas que fortalece mi “espíritu” y mi convicción de hacer algo diferente que “dedicarse a la propia vida”.

Mientras me alejaba del lugar y me acercaba al “mediocre mundo” recordé el final del último encuentro en Puntas de Vacas, el pasado mayo, con nuestro “Maestro” o el final de la Experiencia Guiada del “Viaje”:

“Así pues, acepto mi destino. ….. Por último, el camino y yo, humilde peregrino que regresa a su gente.

Yo que vuelvo luminoso a las horas, al día rutinario, al dolor del hombre, a su simple alegría.

Yo que doy de mis manos lo que puedo, que recibo la ofensa y el saludo fraterno, canto al corazón que del abismo oscuro renace por la luz del Sentido…

Es como bajar a los “infiernos” donde existe una gran necesidad y desorientación en los corazones de las gentes, la verdad es que la gente nos necesita y nosotros las necesitamos.

Paz, Fuerza y Alegría para toda la humanidad.

Paco y familia.