miércoles, 16 de abril de 2008

UNA MALA PESADILLA


Introducción

Este relato corto es de pura invención, producto de mi imaginación si tiene relación con un hecho real es mera coincidencia.



UNA MALA PESADILLA

Observaba desde mi, viéndome yo mismo desnudo, con esa sensación de - pudor- elevado al cubo, entre una multitud. No sabría decir que cantidad de gente habría en la plaza, tal vez miles, o quizás cientos de miles.

El caso es que mi vergüenza era incomprensible pues nadie me observaba, solo oía gritos de libertad, de esperanzas, banderas naranjas, verdes y fusia onduladas al viento. La multitud expresaban sus sonrisas, sus voces de alegría; bajaban desde todas las direcciones; por Avenidas y calles que desembocaban en la Plaza Mayor. Miré hacía el cielo, muy claro y soleado, mas su luz molestaba mi s ojos y una pena angustiosa apretaba mi corazón. Me dirijí sin saberlo hacia mi Cadillac, que a pesar de lo luminoso en el escenario donde me movía, mi “amado” coche brillaba por su ausencia, con un color oscuro, mate y al acercarme a él, rompí a llorar.-

- ¡Qué me estaba sucediendo! -Miré al suelo y estaba tupido de un verde inestable y afinando mi mirada observé que el manto en mis pies era inestable y con el temor de perder el equilibrio por una fuerte ráfaga de aire mortecino, casi irrespirable, levantó el suelo con una fuerza antigravitatoria; acabando en un remolino de distintos tonos y muy denso; descubrí que dicho suelo eran miles de billetes flotando en el espacio, y ante mi sorpresa que nadie hacia caso a semejante espectáculo,¡ ignoraban el dinero! Me dije con sorpresa para mis adentros.

¿Cómo era posible que todo el mundo estuviera contento y yo me sientiera tan agobiado? ¿Por qué me sentía tan mal? ¿Y ese pudor que golpeaba mi alma?

¿Por qué todo el mundo me ignoraba? ¿qué celebraba la gente con tanto entusiasmo?

De pronto me ví en mi mansión, y un eco en mi conciencia de voces lejanas:

-La libertad es bien más preciado…es la hora de la justicia social.

- La pobreza es una dificultad superable al igual que la violencia. El espíritu humano retuerce su destino.

-Es la hora de la diversidad, la igualdad y la nueva Esperanza, la verdadera historia humana…

-Es más importante la necesidad que la posesión: La una te invita elegidamente a saltar los problemas con resolución y la otra te arrastra a la nada, al sin-sentido, al conservadurismo…

…en un enquistamiento…- recordé ese pasaje de la biblia donde Sodoma y Gomorra fue castigada por un dios severo y cruel la degeneración de las dos ciudadesy un personaje, quien no recuerdo, por mirar atrás se conviritió en una estatua de sal. También vi una similitud con el mito de Orfeo intentando salvar a su amada Eurídice de los infiernos de Hades y cometió el error, tambien, de mirar atrás, desaparaciendo ella por no cumplir el consejo dictado por el díos de las profundidades, Hades. Huimos del pasado y cuanto más miramos en el recuerdo, en realidad retrocedemos perdido en nuestros tiempos mentales

No comprendí esta realidad hasta luego más tarde. Entre alegorías y ensueños hay una “realidad” camuflada en los mitos que aun persisten en nuestro interior.

Desquiciado, desorientado y asustado me fui a mi dormitorio y ascendiendo por las escaleras, todos los objetos del holl desaparecieron, se quedó todo vacio. El cuadro de Monet, el espejo forrado de Oro, el marfil de Kenia, la alfombra Persa, los recuerdo de mi último viaje de China; mis muebles de importación holandesa, mis antiguedades, ya no existían.Todo objeto de valor(un par de kilos de Dolares) se habían volatizado. Y grité:

-Me han robado, a los ladrones; en la Plaza mayor…

Conforme gritaba en mi malestar profundo por las pérdidas de objetos, noté en mi ascenso por la escalera principal, no avanzaba a pesar de mis zancadas cada vez mayores; todos mis músculos incluyendo los que sostienen mis “pestañas” se tensaban exponencialmente, parecía que iba a reventar y descubrí para mi desgracia, en aumento, que me encogía, y todo lo de alrededor daba vuelta como si estuviera en estado de embriaguez, perdí el equilibrio y ante el vértigo rodaba por las escaleras, en su base se abrió el suelo y la oscuridad me envolvió mientras caía a no sé que lugares me llevaría esta “pesadilla”. Un sinfín de pasiones, temores y resentimientos se me trazaban en mi mente. Me acordé de la muerte y su cálida agustia, y como si estuviera viendo un documental con imágenes muy nitidas que golpeaban mi conciencia:

Los edificios envueltos en espejos de todas las formas y tamaños representaban las escenas más crueles que un ser humano pueda describir con palabras; unas escenas, cada cual más oscura y tenebrosa, envolviéndome en terror sacada de las más grotescas pesadillas. Vi lo más vil del ser humano, con lo que me identificaba en muchas de las escenas y comprendí que la grandeza de la vida y el ser humano no se encierra en un paisaje objetal, de posesiones ejerciendo violencia a nuestros “hermanos”, destruyendo “nuestra casa “La Tierra”; en crecer en riquezas con el sufrimiento ajeno y sus correspondientes consecuencias.>

Mientras observaba semejante espectáculo, sentí la sensación de inmovilización, viendo los horrores de la vida, lagrimas recorrían mi mejilla y mi posterior arrepentimiento por mis “pecados” del pasado, toda mi vida se exponía como una película, y me ví en mi niñez, un infante triste y lánguido y recordé a mi viejo amigo, cuando fue atropellado por un coche y su muerte en el acto cuando en su último intento me empujo y así me salvó de una muerte segura; veníamos del colegio. El siempre me escuchaba cuando le contaba las miserias de mi padre, un hombre derrotado por la vida, que siempre pago sus contradicciones conmigo. Mi madre fue víctima de sus torpezas, hasta que un día nos abandonó. Posteriormente mi padre murió, quizás por que no pudo soportar tal pérdida sumándole su adicción al alcohol. Derrotado por la desaparicion de mi familia mi tía se hizo cargo, lo hizo lo mejor que pudo, gracias a ella conseguí enderezarme y acabar mi carrera, Economista. También le debo ciertos avances en mi vida a aquel chiquillo de ojos chisperreantes, siempre tenía una sonrisa y algún gesto cálido, me dijo que lo mejor que podía hacer era estudiar, conseguir una carrera donde ganara mucho dinero y no depender de nadie; y así lo hice, pero nunca medí las consecuencias mes sentía complice de todas esas barbaries expuesta ante mí con el uso del dinero en las Multinacionales, Banca y la bolsa. En estos recuerdos interpreté como hechos determinantes condicionan a las personas en sus límites y su superación, y aún así pareciendo que olvidando es la solución de los problemas más íntimos, no es cierto, siempre queda un resquicio oscurecido, una pendular que busca el antagonismo: ante la carencia de autoestima ensoñamos con el reconocimiento social, ante la falta de afecto y cariño muchas veces nos impulsamos hacia el resentimiento y su posterior venganza, de la pobreza a la envidia y la búsqueda de la riqueza, aunque también nos dirijimos hacia la esperanza, la ilusión en la vida; fuente inspiradora de mi “viejo” amigo, siempre lo he llevado en mi corazón, e incluso le he escuchado, como copresente, dándome cobijo y calidez, siento que está vivo en mí.

Con estos pensamientos, sucesión de imágenes con carga emotiva noté unos escalofríos con un sabor agradable que se ampliaba desde mis pies hasta mi cabeza, sentí una expansión de mi conciencia, colores que jamás toqué, sabores que jamás olí, mis sentidos no tenían sentidos, y una alegría inmensa me impactó, mientras ví a mi amigo, Carlos; en frente de mí ofreciéndome un abrazo , mientras me decía:

-“Reconciliate viejo amigo, deja pasar el fuego primordial, ese que nunca se agota y su tacto es “sagrado” y aleja a los viejos “fantasmas” que habitan en tu interior. Son nuestros hechos guardados en una caja, como Pandora, que algún día se abre sin control, pero si sale “niebla oscura” tienes que huir de ella pues te bajan hacia los abismos, detienen tu vida, mientras ves que la luz se aleja en constante movimiento. Solo Soltando, relajando tu cuerpo y espíritu lograrás alcanzarla y descubrirás que no estás solo, que es un fenómeno afín a todo ser humano, sin distinción y tu avance es el avance de todos y tu retroceso es también lo mismo… Ofrecete y da lo mejor a ti y a los demás y descubrirás la magia de la vida en infinitas sensaciones y posibilidades.”

Durante ese instante de abrazo y sus sabios consejos, nos sentimos UNO envuelto en una bondad sin límites, y sentí compasión por el preso y su falta de libertad, por el pobre y oprimido, producto de la mano injusta…

De pronto me vi de nuevo en la Plaza donde un Obelisco gigantesco en el centro, como queriendo alcanzar las estrellas,y más arriba una inmensa esfera luminosa observándonos emitiendo destellos luminoso que era percibido por nuestro corazón, un panorama luminoso a pesar que era de noche, una noche cálida y reconfortante y a pesar de la extensaoscuridad nocturna mi sensanción era de mucha luminosidad en la gente y alrededor, entrecruzadas y agarradas de las manos bailando, saltando de entusiasmo, miré hacia un lado, ya no ví a mi coche, pero no me importó, como tampoco las perdidas de mis objetos robados o desaparecidos de mi mansión, pues descubrí, aunque me encaja más la idea de “despertar”, esa parte que hoy día ignoramos en nuestras cortas vidas:

El amor, la bondad, las inquietudes que aguijonean nuestros espíritu hacia un sentido, lejos de los “provisionales”, aunque importantes pero no fundamentan nuestra existencia, sino más allá de la Muerte, destruyendo todo temor, dolor y sufrimiento en la vida, en su amplio sentido queriendo acariciar la inmortalidad.

Esta pesadilla con final feliz, la recuerdo cada día de mi vida que retorció el tiempo y el espacio convirtiéndome en la persona que soy, creciendo en bondad y humildad, fortaleciendo mi espíritu y transmitiendo mi experiencias a aquellos que saben escuchar más allá de los sentidos, no solo dedicada a mi,para no caer en un absurdo del egoismo sino también ofrecer mis “manos” a los demás; pues descubrí que el sentido de la vida, de nuestras vidas, breves en el tiempo pero eternas más alla de la muerte física.

Agradezco pues a mi amigo Carlos, que salvó mi vida por segunda vez. Hace tiempo, me sacó de una muerte segura cuando me empujó del coche que le atropelló y esta segunda vez salvó mi alma, transformando mi vida y mi futuro representada en una pesadilla.

Por Paco Donaire 25-2- 2008